viernes, 5 de julio de 2013

BARCO

Apostada de  forma invertida, previo a que se le suba totalmente la sangre a la cabeza
Respira hondo.


Sí, el amor genera un vacío. Es por eso que surge el recuerdo, la poesía, la canción.
¡una escritura de dos sujetos escrita por un sólo narrador!, un disparate que cruza situaciones vividas con una imaginación castigada por la imposibilidad de anclaje.
En fin, un cuerpo que quiera o no  historiza. Una mente que, aunque no mente, se inquieta a causa de caer en la cuenta de que no  puede continuar escribiendo, que escribir nunca será para los que  juntan palabras.
 Yo sé, de mis lagunas creativas, huelo la ausencia de musas, que se impregna en los guantes y en el pelo, pronto en mi piel. Basta la  observación minuciosa de la propia actividad durante
EL ESPACIO (Se yergue)
 solo de una hora, para delatar la fragilidad.
Es lo que  en  jerga supersticiosa: “UNO SE CONVIERTE EN YETA” , se guarda de cualquier atisbo de inauguración de un diálogo nuevo porque lo vive como amenaza, posible separación de la poca claridad que le resta. Una claridad falsa a la que si, se sigue  unido es por una actitud bonsai.   
BONSAI, Ay tenía que usar esa palabra! ¡Es que cuando ya no se escribe, todo da lo mismo!, se empieza a consultar a todos los oráculos, se cree que porque el clima esta así o asa, uno debería obrar así o asa, una sarta de sandeces del estilo de horóscopos sentenciadores y contradictorios entre si... trataré de esquivar los farvuceos sobre todo los míos!
(alegre, se distrae Este es el cuarto pasaje que saco, todos los pasajes anteriores arrojados al viento y todavía parece un sueño comenzar a atravesar el océano...fuimos criados en cautiverio...Llevo todas mis cajas identificadas con números romanos, todas son importantes.
La puntualidad  por eso no es mi bandera.
(Retoma) Pero por favor, ¿pueden acaso estos horóscopos decirme algo más sobre quién es Hilda que esta foto de mi ojo, tomada por Cristopher? Que es la imagen de un ojo bastante corriente... que pudiera ser la de un hombre, o un adolescente, la foto de mi ojo al que reconozco por propio y a la vez tan cualquier otro. La foto tomada por el amado, ¿tan singular él?...tan corriente pero repito, es doloroso saberse repitiendo, las palabras de otro como en una representación teatral.
¿Es posible que, abajo de todos estos sentimientos, me encuentre yo?
Es posible que después de todo, camine por la cubierta del barco y converse con, por lo menos, un tripulante.
El viaje sobre estas aguas durará días.
Le haré caso a mi hermana que sugirió sea obligatorio “al menos conversar con un tripulante”
Puedo estar muchas horas en silencio pero también puede que se me antoje hablar con esa señora que sobreabriga al nene de lentes y le mande una postal a Clarisa para que ella se quede tranquila: "Todo esto es tan lindo quisiera que estés acá. En la embarcación conocí a la señora Ambrosetti, una cantante lírica, muy simpática que viajaba con su hijo".
¿Señora Ambrosetti? No, sólo le preguntaría sobre el cambio de la moneda en Egipto, y me iría antes de que ella llegue a preguntar mi estatura o  no me quede más remedio  que explicar que me dedico a  escribir pero una obra que no pienso publicar y me enmarañe más.
No, ella no, pero ¿qué pasaría si le mostrara simplemente la foto y hablara de él un rato?
Me calmaría. Luego podría tomar un trago y escribir algo. No estaría bien, llegar sin nada nuevo.
Creo que... cuando vea a mi amiga y a mi ahijado... me cambiará el humor,
O  si surge una nueva aventura, reconozca la misma incertidumbre con otro paisaje.

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