domingo, 17 de agosto de 2014


En la plaza donde ocurriera la designación de mis funciones , entre el verdor Releome y mis palabras me incomodan, no llego a desentrañarme, por momentos hago juicios de valor…no entiendo si provienen de quien escribe, de quien ahora lee o a lo mejor se trate de un bombardeo. Y si uso esta definición tan triste es porque me afecta la inconciencia, la brutalidad y los hilos de poder que obligan a padecer el sinsentido en vez de hacer obra.


En realidad, en el camino dejo atrás formas que consideraba propias.

Cambio.

 Por eso se torna intrincado escribir continuando lo de ayer.

El compromiso político es escribir acontecimiento, ficción, poesía, pres

un niño caminó hacia mí y me arroja piedras a las que confunde con maíz,

 disculpándose su madre me dijo  lo siguiente:

_Piensa que está en la granja de su abuelo.

Por eso me quito las plumas y con ellas escribo para que él pueda ver mi rostro despejado.

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