domingo, 17 de agosto de 2014


Se asoma la muchacha por entre las telas de flores,
se viste de manteles y repasadores.
Recurre con poca paciencia al mostrador,
tiene el tiempo contado por el patrón.

Ojalá lo encuentre en su puesto al pescador,
y así responda lo que dicen sean cuestiones del corazón.
Desde hace un tiempo anda resfriada,  
tiene ojeras y pelo de virulana.

Tendrá que esperar a que le envuelvan el pedido
Y entonces  correrá a  comprarse 
un lápiz de labio color bermellón,
con los chingolos sobrantes en comisión.
Porque  a la pista del sábado ha de llegar,
Quien quiera con cumbia su cuerpo resucitar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario